viernes, 26 de junio de 2009

Jacko vuelve a casa.

La primera entrada de este blog fue dedicada a él. No veía una mejor manera de desvirgar este pequeño espacio. Como me temía en aquel post del 29 de enero, al final, la madre de todos los biopics ha tenido un dramático desenlace, muy acorde con el tono de la trágica historia de una de las mayores estrellas del pop de todos los tiempos. Es algo que me ha producido el lógico shock, pero era una posibilidad, la de acabar así, que se iba solidificando y haciendo tangible conforme pasaba el tiempo. Se empieza ya a especular sobre suicidio, sobredosis y cosas así. La verdad es que ya da bastante igual.


Me ha parecido curioso que toda esta semana precisamente haya tenido un mini-revival Jacko. No se porqué, ha sido raro, simplemente un día me levante con ganas de escuchar sus jitazos y ver sus alucinantes vídeos (ahora es cuando divago y empiezo a soltar mis teorías sobre el sincronismo y el subconsciente colectivo, pero casi mejor no asustaros). He vuelto a ver el polémico documental, he vuelto a ver Moonwalker y he estado dándole vueltas a que la biografía del Rey del Pop tiene un potencial acojonante como historia de ficción. Sería un guión que me encantaría escribir, por que me parece una de las historias definitivas. No me va a extrañar nada, como me temía en el primer post, que dentro de un par de años, Darren Aronofsky o alguien así se desmarque con una megaproducción (MJ no se merece menos) sobre una vida alucinante que ha sobrepasado siempre los limites de la ficción, del exceso y de la megalomanía. Aunque conociendo lo hijos de puta y cínicos de mierda que son en Hollywood, supongo que preferirán hacer antes la sórdida historia de un pederasta que hacer un homenaje digno, con sus luces y sus sombras, claro, pero digno. Michael Jackson, ese compendio de traumas, complejos y ego desmedido, fue más grande que la vida, si... pero dudo mucho que en algún momento disfrutara de ello. Un dios de la cultura popular, como lo fue Elvis, con el que hay un paralelismo tremendo, y que comparten el triste final de sus vidas. Los dos han acabado engullidos por si mismos.
Creo que con su muerte se va un enigma con patas. Dudo mucho que nunca sepamos lo que le rondaba al Freak definitivo por la cabeza. Se podrá especular mucho, eso sí... y ahora nos vamos a hinchar a recopilatorios, biografías, análisis de todo tipo, disecciones y descuartizamientos sin piedad... es la hora de los lobos y de los buitres.

Por mi parte, solo decir que siempre me sentí fascinado por él (creo que de eso no cabe ya la menor duda) como expliqué en el primer post de La Manzana Velluda. En la cumbre del exceso, siempre ha tenido un sitio privilegiado.

Michael ha vuelto a su planeta, a casa. Larga vida al rey.